Opinión

“Evita”

Su legado es enorme, porque logró instaurar de manera inamovible nuevos paradigmas en la Argentina.

Marcó un camino. Y con su pasión por el “hacer” encendió miles de almas, para colaborar y trabajar solidariamente, por un país distinto, un país posible, donde las mujeres, los niños, los abuelos, los trabajadores y los que menos tienen ocupen el lugar digno que todos merecen.

Su palabra siguió y sigue enamorando y entusiasmando a quienes enarbolamos su bandera y  compartimos y valoramos sus sueños. Miles de jóvenes y nuevas generaciones, cada vez más lejanas de su paso inolvidable, encuentran en Eva una mujer que los guía y los conduce para trabajar por un verdadero país de iguales.

Evita dejó en la sociedad hitos destacadísimos. El rol igualitario de la mujer, sus derechos y los derechos de los trabajadores, la educación como verdadero motor de ascenso social, el derecho a una vivienda propia y la justicia social son valores vigentes que permanecerán por siempre como recuerdo de su legado, en la historia política argentina.

Evita fue, y sin dudas será por siempre, la esencia, el alma y la voz que alimenta con fuerza la idea de una Argentina justa y solidaria, una Argentina inclusiva: una mejor Argentina.