Opinión

La cadena nacional es la que alimenta la novela: “Cristina en el país de las maravillas”

La Argentina es un país maravilloso, eso nadie puede discutirlo, como tampoco puede discutirse que “el país de las maravillas” en el que cree que vive la Presidenta tiene ciertas diferencias con la realidad cotidiana en la que vivimos los 40 millones de Argentinos restantes.
La Presidenta tiene razones claras para abusar (este año de promedio realiza una cada 17 días, tres en la semana corriente) de la cadena nacional porque es la única manera de sostener el relato de un modelo que pierde cada vez más relación con la realidad. Ese uso de la cadena nacional también nos muestra características de la Presidenta: poco respeto por las instituciones, soberbia y lejanía con la sociedad.
Con la cadena nacional la Presidenta se permite hablar de lo que quiere y cuando quiere, sin recibir preguntas que apunten a temas que no trata, como la inflación o inseguridad, ni que cuestionen datos falseados  o situaciones de corrupción. Algo peor, hay que remarcar que viola la ley de medios, que ella misma impulsó -en teoría- para multiplicar voces, que obliga a las señales a pasar íntegramente la transmisión de la cadena nacional sin sobreimpresos o agregados y que debería ser usada solo “en situaciones graves, excepcionales o de trascendencia institucional”.
Creo que es momento que digamos con fuerza que el dialogo debe imponerse y que para eso hay que escuchar, animarse a las preguntas y cuestionamientos. Tenemos que decirle basta a este mal uso de los recursos del Estado que nos pertenecen a todos y pedirle a la Presidenta que nos diga que piensa de los temas que nos alarman. En las tres apariciones de esta semana no nombró a la inseguridad y la inflación, temas que nos preocupan y afectan a todos.
Nadie puede ser dueño de toda la razón ni nadie estar totalmente equivocado, pero solamente resolveremos los problemas que nos aquejan si empezamos por reconocerlos, debatirlos y después buscar los mejores caminos posibles para que hagamos de este país, un lugar aun más maravilloso para nuestros hijos y nietos.